Calle Santa Sabina

Adelfas

Recuerda a Santa Sabina de Roma, matrona del siglo II convertida al cristianismo y decapitada por no renegar de su fe.

El nombre rinde memoria a Santa Sabina de Roma, una matrona a la que la tradición sitúa en el siglo II, entre las primeras mártires de la ciudad. Nacida en familia noble, su giro hacia el cristianismo llegó por una puerta inesperada: la convirtió su propia sirvienta de origen sirio, Serapia. Cuando se desató la persecución bajo el emperador Adriano, ambas fueron denunciadas. Serapia murió primero; Sabina la siguió cerca de un mes después, decapitada tras negarse a abjurar. La tradición fija su muerte hacia el año 126 y conserva su respuesta ante el prefecto, en la que reconocía a Cristo como su único Dios. Sus reliquias descansan bajo el altar de la basílica que lleva su nombre en la colina del Aventino, en Roma. En Madrid, Santa Sabina pertenece al barrio de las Adelfas, en el extremo sur de Retiro. Un sector de ese barrio, lindante con la M-30 y las vías del ferrocarril, se conoció durante décadas como Las Californias. La vía es corta y comparte vecindario con un puñado de calles de nombre devoto, costumbre habitual en las colonias madrileñas que crecieron al ritmo del santoral. No se ha conservado constancia documental de por qué se eligió a esta santa en concreto y no a otra advocación. Quien la recorra hoy pisa el mismo barrio donde antes se levantaban corralas obreras, a un paso de la M-30.
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