Calle Santa Sabina
Recuerda a Santa Sabina de Roma, matrona del siglo II convertida al cristianismo y decapitada por no renegar de su fe.
La calle Santa Sabina honra a una matrona romana del siglo II, entre las primeras mártires de la ciudad. La tradición cuenta que la convirtió al cristianismo su propia sirvienta siria, Serapia; cuando llegó la persecución bajo el emperador Adriano, ambas fueron denunciadas y Sabina murió decapitada por no abjurar. Sus reliquias descansan bajo el altar de la basílica que lleva su nombre en la colina del Aventino.
En Madrid, la calle pertenece al barrio de las Adelfas, en el extremo sur de Retiro, lindando con la M-30 y las vías del ferrocarril. Es un tramo corto entre otras calles de nombre devoto, costumbre de las colonias que crecieron al ritmo del santoral. No se ha conservado constancia de por qué se eligió a esta santa y no a otra advocación. Quien la recorre pisa el barrio donde antes se levantaban corralas obreras.