Calle de San Bartolomé

Barrio de las Letras · Justicia

El nombre proviene del apóstol San Bartolomé, uno de los doce elegidos por Jesús y cuya festividad se celebra el 24 de agosto. Como ocurre con la mayoría de las calles del entorno de Chueca y Justicia que llevan nombre de santo, el topónimo refleja la devoción popular del barrio durante los siglos XVI y XVII, período en que estas vías se trazaron y nominaron. No consta ningún edificio religioso, ermita, convento ni hospital con advocación bartolomeana en este tramo concreto: la calle toma el nombre directamente del santoral, sin referente material documentado en la zona.

La calle discurre 159 metros en sentido norte-sur desde la Plaza de Pedro Zerolo (llamada de Bilbao desde mediados del siglo XIX, luego de Manuel Ruiz Zorrilla en 1931 y de Vázquez de Mella en 1944, hasta el homenaje a Pedro Zerolo en 2015) hasta la Calle de Augusto Figueroa, que antes de 1904 se llamaba del Arco de Santa María o Santa María del Arco, nombre tomado de una imagen de la Virgen de la Soledad colocada en la caballeriza del Marqués de Torrecilla. Administrativamente pertenece al barrio de Justicia, distrito Centro, código postal 28004. El barrio creció de forma irregular desde el siglo XVI al norte del casco medieval, entre las antiguas calles de Hortaleza y Fuencarral. Su nomenclatura religiosa es característica de aquel proceso: calles cortas, con nombres de santos, que correspondían a la devoción del vecindario o, a veces, a propiedades de cofradías y congregaciones próximas. En el siglo XVIII varias casas de la zona inmediata eran propiedad de la Congregación del Espíritu Santo, San Martín y San Bartolomé, radicada en la parroquia de San Martín, lo que indica que la advocación bartolomeana tenía presencia patrimonial en el entorno, aunque no necesariamente en esta calle precisa. El espacio que hoy rodea la plaza al sur de la calle albergó, hasta la desamortización de 1836, el convento de Capuchinos de la Paciencia, fundado en 1639 por Felipe IV sobre la casa demolida de una familia de conversos acusados por la Inquisición. Tras la desamortización, el solar pasó a ser plaza ajardinada, primero llamada de Bilbao. Las calles que desembocan en ella recibieron y conservaron sus nombres de santos durante todo ese período de transformación urbanística. No hay que confundir esta calle con la antigua Calle de San Bartolomé del Barrio de Santiago, que discurría desde los Caños del Peral (hoy Plaza de Isabel II) hasta la Calle del Espejo y desapareció con los derribos de José Bonaparte, siendo sustituida por la actual Calle de la Independencia (denominación de 1835). La calle que aquí se documenta, en Chueca, sobrevivió a todas las reformas del XIX y llega con su nombre intacto al presente. En el siglo XIX la calle fue citada en la novela El hombre del levitón (1876) de Torcuato Tárrago y Mateos, testimonio de que era una vía conocida en la vida literaria de la época. El stock edilicio actual es mayoritariamente anterior a 1960, con edificios de entre 40 y 60 m² como tipología más frecuente, propios de la escala doméstica del barrio. La calle no aparece como entrada propia en los textos digitalizados de Capmany (1863) ni en los fragmentos accesibles de Peñasco y Cambronero (1889) consultados para esta ficha; la entrada de Répide tampoco se ha podido localizar en fuentes digitales abiertas, aunque el autor la cita indirectamente al tratar el barrio de Santiago.
En 1876 Torcuato Tárrago y Mateos situó en esta calle una escena de su novela El hombre del levitón, uno de los primeros testimonios literarios que nombran explícitamente la vía en la narrativa costumbrista madrileña.

Sus nombres

  • Calle de San Bartolomésiglo XVI-XVII (primer registro documentado en planos del XVIII)
  • Calle de San Bartolomé1769-actualidad
Religión y devoción Santos origen confirmado
Ver fuentes (10)