Calle de San Bartolomé

Chueca·Justicia

El nombre proviene del apóstol San Bartolomé, uno de los doce elegidos por Jesús y cuya festividad se celebra el 24 de agosto. Como ocurre con la mayoría de las calles del entorno de Chueca y Justicia que llevan nombre de santo, el topónimo refleja la devoción popular del barrio durante los siglos XVI y XVII, período en que estas vías se trazaron y nominaron. No consta ningún edificio religioso, ermita, convento ni hospital con advocación bartolomeana en este tramo concreto: la calle toma el nombre directamente del santoral, sin referente material documentado en la zona.

Apenas 159 metros bastan a la Calle de San Bartolomé para enlazar dos extremos de historia madrileña, desde la Plaza de Pedro Zerolo hasta la Calle de Augusto Figueroa, en pleno corazón de Chueca. Las dos plazas de sus extremos han cambiado de rótulo varias veces; la vía intermedia, en cambio, esquivó todas las reformas del XIX y llega intacta. El barrio se formó sin plan a partir del siglo XVI, al norte del casco medieval, entre Hortaleza y Fuencarral. De ahí su santoral callejero: vías cortas con nombres de santos que respondían a la devoción de los vecinos o a las propiedades de cofradías cercanas. Varias casas de la zona pertenecieron a la Congregación del Espíritu Santo, San Martín y San Bartolomé, aunque no consta que esta calle fuera de su propiedad. Conviene no confundirla con su tocaya desaparecida, otra Calle de San Bartolomé del Barrio de Santiago que sucumbió a las demoliciones de José Bonaparte.
En 1876 Torcuato Tárrago y Mateos situó en esta calle una escena de su novela El hombre del levitón, uno de los primeros testimonios literarios que nombran explícitamente la vía en la narrativa costumbrista madrileña.

Sus nombres

  • Calle de San Bartolomésiglo XVI-XVII (primer registro documentado en planos del XVIII)
  • Calle de San Bartolomé1769-actualidad
Religión y devoción Santos origen confirmado
Ver fuentes (10)