Ribera de Curtidores

Las Acacias

Debe su nombre a las curtidurías o tenerías que se alinearon en su recorrido, donde se trataban las pieles que dejaba el matadero cercano al Manzanares.

Aquí trabajaban las pieles. La calle desciende casi paralela a la de Toledo, por donde entraba el ganado camino de los mataderos, y recogía el oficio que venía después del sacrificio: curtir los cueros. En 1495 los Reyes Católicos trasladaron a los curtidores desde los Caños del Peral hasta esta ladera, y el gremio dio nombre a la vía, que antes se llamó calle de las Tenerías. El barrio mercantil que la rodea nació de la misma actividad. Las reses muertas se arrastraban desde el matadero hasta las curtidurías y dejaban un reguero de sangre por el suelo: ese rastro acabó bautizando al mercado más famoso de Madrid, del que la calle es la espina dorsal. Con los siglos llegaron roperos, zapateros y, desde el XIX, los anticuarios que fijaron su carácter. Quien baja hoy un domingo entre puestos pisa el mismo trazado por donde se acarreaban los pellejos hace cinco siglos.
Oficios Gremios origen documentado