Plaza Virgen de la Paloma

Barrio de Palacio

La plaza toma el nombre de la Virgen de la Paloma, advocación mariana popular cuyo lienzo fue hallado en 1787 en la calle del mismo nombre. El nombre de esa calle preexistente se explica por un episodio de 1627: una paloma blanca huyó de un palomar de las monjas de San Juan de la Penitencia y siguió en procesión a la imagen de Nuestra Señora de las Maravillas, dando nombre al corral y luego a la vía. La plaza como espacio urbano delimitado frente a la iglesia se formalizó en el siglo XX, una vez demolidas las manzanas que precedían al templo neomudéjar inaugurado en 1912.

La Plaza Virgen de la Paloma ocupa el frente de la iglesia parroquial de San Pedro el Real, conocida popularmente como «la Paloma», en el barrio de Palacio del distrito Centro. El espacio abierto delante del templo se fue configurando a lo largo del siglo XX sobre solares liberados en el entorno de la calle de la Paloma y la calle de Toledo; su urbanización definitiva como plaza data de 1973. El nombre de la plaza remite a la advocación que lleva la iglesia, y esta a su vez a la calle donde surgió el culto. Esa calle ya se llamaba «de la Paloma» antes de 1787, probablemente desde que en febrero de 1627 una paloma blanca procedente del palomar de las monjas de San Juan de la Penitencia siguió la procesión de la Virgen de las Maravillas desde el Rastro hasta su nueva sede en la calle de la Palma. El episodio fijó el apodo «corral de la paloma» al solar, y de ahí pasó a la calle. Pedro de Répide recoge esta tradición en Las calles de Madrid citando a Mesonero Romanos como fuente intermedia, aunque Isabel Gea advierte que el vínculo exacto entre el episodio y el nombre sigue siendo impreciso. El origen del culto es posterior y bien documentado. A principios de 1787, varios muchachos arrastraban por el suelo un lienzo deteriorado que habían encontrado en un corral de la calle. Andrea Isabel Tintero, vecina devota casada con el cochero Diego Charco, les compró el lienzo por unas monedas, lo mandó restaurar y lo colocó en un retablo en el portal de su casa en marzo de ese año. El corregidor de Madrid, José Antonio de Armona y Murga, documentó el hecho en 1791 describiendo cómo el concurso de vecinos cubría gran parte de la calle cada noche durante el rosario. La imagen, en realidad una Nuestra Señora de la Soledad de los siglos XVII-XVIII, recibió el sobrenombre de «la Paloma» por la calle donde se veneraba. La devoción creció con rapidez y llegó a la corte. María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV, atribuyó a la intercesión de la Virgen la recuperación de su hijo el infante Fernando y visitó la capilla con su séquito, sufragando parte de la iluminación. En 1792 comenzó la construcción de una pequeña capilla diseñada por Francisco Sánchez, discípulo de Ventura Rodríguez, que se concluyó hacia 1795-1796. En 1891 la capilla absorbió la parroquia de San Pedro el Real, que hasta entonces tenía su sede en la calle del Nuncio. El templo actual, de estilo neomudéjar en el exterior y neogótico en el interior, fue proyectado por Lorenzo Álvarez Capra y se inauguró el 23 de marzo de 1912 con la presencia de Alfonso XIII y Victoria Eugenia. La dirección postal de la iglesia es Plaza Virgen de la Paloma, 19. La plaza funciona hoy como escenario de las fiestas de la Paloma, celebradas en torno al 15 de agosto, en las que los bomberos de Madrid, patronazgo otorgado a la Virgen, bajan el cuadro del retablo y lo sacan en procesión por La Latina. Isabel Tintero murió el 30 de octubre de 1813 a los 66 años; sus restos descansan a los pies de la imagen, conforme a su voluntad. Una calle del barrio lleva su nombre.
Durante la Guerra Civil, la parroquia tenía colgado en el templo una copia del cuadro original. Al estallar el conflicto en julio de 1936, el párroco escondió el original desmontado dentro del cabecero de una cama de matrimonio y lo trasladó a una farmacia de la Glorieta de San Bernardo, donde permaneció hasta 1939. Un zapatero del barrio, creyendo que el lienzo que quedaba en la iglesia era el original, se lo llevó a su casa para salvarlo de posibles profanaciones. El cuadro fue rescatado así dos veces de forma independiente: el párroco escondiendo el original, el zapatero preservando la copia. El 15 de agosto de 1939, concluida la guerra, ambos lienzos regresaron a la parroquia. El marco original y la custodia de oro y brillantes nunca aparecieron.

Sus nombres

  • Corral de la Paloma / calle de la Palomadocumentado desde c. 1627
  • Calle de la Virgen de la Soledaddocumentado en 1565
  • Calle de la Palomas. XVII en adelante, nombre predominante desde finales del s. XVIII
  • Plaza Virgen de la Palomaformalización urbanística: 1973
Religión y devoción Virgenes y advocaciones origen disputado
Ver fuentes (8)