Plaza República del Salvador
Honra a la República de El Salvador, el país centroamericano, dentro del barrio madrileño que dedica sus vías a las naciones de Hispanoamérica.
El nombre rinde tributo a El Salvador, la pequeña república centroamericana bañada por el Pacífico. La plaza cae de lleno en la lógica del barrio: cuando Madrid urbanizó estos terrenos al norte de la ciudad, sus calles y plazas se fueron bautizando con los nombres de los países americanos de habla hispana, y de ahí salió el propio rótulo del barrio, Hispanoamérica.
La plaza es poco más que una rotonda donde Serrano se cruza con Herreros de Tejada y con Jiloca, pero guarda una sorpresa en el centro. El 6 de noviembre del 2000, por iniciativa de la embajada salvadoreña, se inauguró allí una escultura en bronce del español Juan de Ávalos: dos manos que se buscan, una anclada en el pedestal de granito y otra suspendida en el aire, alegoría de la hermandad entre los dos países. El gesto retoma el de una de sus obras más célebres, el sepulcro de los Amantes de Teruel, donde las dos figuras yacentes entrelazan los dedos sin llegar a tocarse. Quien pase por la rotonda verá esas manos a punto de rozarse sobre la piedra.