Plaza de Somorrostro
Toma su nombre del valle de Somorrostro, en Vizcaya, comarca minera de Las Encartaciones donde se libraron las batallas que marcaron la última guerra carlista.
El nombre viaja desde la orilla izquierda de la ría de Bilbao. Somorrostro fue, hasta principios del siglo XIX, una de las repúblicas en que se repartían Las Encartaciones vizcaínas, un valle de concejos labradores y mineros asomado al Cantábrico. De allí salió buena parte del hierro que alimentó la siderurgia bilbaína.
La fama del valle se forjó en los primeros meses de 1874. Entre las marismas del Barbadún y los montes de Abanto se libraron las batallas de Somorrostro, uno de los choques más sangrientos de la tercera guerra carlista. Decenas de miles de hombres se enfrentaron hasta tres veces por el control del camino a Bilbao, y el desenlace rompió el cerco carlista sobre la villa.
La plaza ocupa un rincón tranquilo de Ciudad Jardín, en Chamartín, lejos del estruendo que dio renombre al valle. No se ha conservado constancia del momento exacto en que se eligió el nombre, pero el topónimo apunta sin rodeos a aquel rincón de Vizcaya.