Plaza de Honduras
Retiro · Jerónimos
La plaza toma el nombre de la República de Honduras, cuyo topónimo deriva del español 'honduras' (profundidades), en alusión a las aguas profundas de su costa atlántica; el nombre fue fijado cartográficamente por Yáñez Pinzón y Díaz Solís hacia 1508. Forma parte de la serie de paseos y plazuelas del Parque del Retiro denominadas según repúblicas iberoamericanas, patrón vinculado al hispanoamericanismo de finales del siglo XIX. En su centro preside la Fuente de la Alcachofa (Ventura Rodríguez, 1776), trasladada aquí en 1880, y desde 1973 alberga un medallón de bronce dedicado a Francisco Morazán, donado por la Embajada de Honduras.
La plaza ocupa el ángulo suroeste del Estanque Grande del Parque del Retiro y actúa como glorieta peatonal donde convergen el Paseo de Venezuela, el Paseo de Cuba y la Calle de Nicaragua. Este tejido de topónimos iberoamericanos responde a la corriente hispanoamericanista que ganó impulso en España desde los años 1880, cuando los paseos del Retiro —abierto al público desde la Revolución de 1868— comenzaron a rotularse con nombres de repúblicas americanas.
La Fuente de la Alcachofa fue proyectada por Ventura Rodríguez en 1776 y esculpida entre 1781 y 1782, con participación de Alfonso Giraldo Bergaz, Antonio Primo y José Rodríguez, para el Salón del Prado. En 1880 el arquitecto municipal José Urioste y Velada dirigió su traslado al Retiro.
La atribución popular del topónimo 'Honduras' a Colón —que en 1502 habría exclamado «Gracias a Dios que salimos de esas honduras»— es una leyenda recogida por su hijo Fernando; los historiadores sitúan la fijación cartográfica en Yáñez Pinzón y Díaz Solís hacia 1508.
En 1973 la Embajada de Honduras donó al Ayuntamiento un medallón circular de bronce (0,75 m de diámetro) con el perfil de Francisco Morazán (Tegucigalpa, 1792 - San José de Costa Rica, 1842), obra del escultor Mario Castillo (San Pedro Sula), instalado sobre un monolito de caliza e inaugurado el 28 de abril de 1973. El año de la rotulación con el nombre actual no está documentado en fuentes primarias.
La Fuente de la Alcachofa preside la plaza desde 1880, pero en 1987 el Ayuntamiento instaló una réplica exacta en bronce en la Glorieta del Emperador Carlos V, junto a Atocha, su emplazamiento original del siglo XVIII. Madrid cuenta así con dos versiones de la misma fuente a menos de un kilómetro de distancia.