Plaza de Basilea
La plaza toma el nombre de Basilea (Basel), ciudad suiza a orillas del Rin. El topónimo responde a una decisión urbanística: cuando CIOHSA desarrolló el barrio Parque de las Avenidas en la Guindalera desde 1956, los arquitectos bautizaron las vías del conjunto con nombres de ciudades europeas que empiezan por B.
En el primer tercio del siglo XX, la Guindalera ya era barrio residencial, pero su densificación llegó después. El 30 de julio de 1956 la inmobiliaria CIOHSA logró el permiso para levantar el Parque de las Avenidas, unas 40 hectáreas firmadas por los arquitectos Francisco Echenique Gómez y Luis Calvo Huedo, con bloques en forma de H, U o T que fueron alzándose entre 1957 y 1958.
Aquí asoma la curiosidad que un paseante atento descubre callejeando: casi todas las vías del conjunto llevan nombre de ciudad europea que empieza por B. Berna, Bonn, Bolonia, Burdeos, Berlín, Biarritz y, como columna vertebral, la Avenida de Bruselas. La Plaza de Basilea entró en esa lista por la misma razón que las demás: la inicial. No hubo hermanamiento ni homenaje diplomático; solo la letra que ordenaba el barrio entero como un alfabeto urbano.
El nombre suizo, sin embargo, carga con bastante más historia que su B. Aparece escrito por primera vez como Basilia en un texto del año 374, y la explicación etimológica más repetida lo emparenta con el griego basileus, «rey».