Calle del Pez Volador
El nombre recuerda a Volans, el Pez Volador, una constelación austral, dentro del barrio de Estrella, cuyas calles llevan nombres del firmamento.
Detrás de este nombre tan improbable para una calle de Madrid hay una constelación. El Pez Volador es Volans, un pequeño grupo de estrellas del hemisferio sur, tan austral que nunca llega a verse desde Madrid: queda escondido bajo el horizonte, cerca del polo celeste sur.
La calle del Pez Volador pertenece al barrio de Estrella, urbanizado a partir de los años cincuenta. Quien bautizó sus calles eligió mirar al cielo: por aquí asoman la Estrella Polar, los Astros y otro pez celeste, el Pez Austral. El barrio entero funciona como un mapa estelar trasladado al asfalto.
La constelación llegó al firmamento desde los mares del sur, fijada a finales del siglo XVI por dos navegantes holandeses que vieron peces planeando sobre las olas, con las aletas abiertas como alas. A esa estampa marina le pusieron estrellas junto al Pez Dorado.