Paseo Infanta Isabel
Honra a Isabel de Borbón «la Chata», hija mayor de Isabel II y la infanta más querida del Madrid de su tiempo.
Antes de llevar nombre de infanta, este tramo era uno de los caminos que subían desde Vallecas hacia el santuario de la Virgen de Atocha, fundado en 1523. Por eso se le llamó durante siglos paseo de Atocha, y un trecho recibió también el nombre de paseo de Invierno. La denominación de Atocha chocaba con la cercana calle de Atocha, y la vía acabó dedicada a Isabel de Borbón y Borbón (1851-1931).
Madrid la conocía como «la Chata», apodo que venía de su nariz respingona y que se quedó pegado por puro cariño popular. Fue dos veces princesa de Asturias y vivió casi toda su vida en la capital, donde se la veía en los toros y en las fiestas, mezclada con un pueblo más republicano que monárquico que aun así la adoraba.
Esa popularidad la salvó del destierro. Cuando se proclamó la Segunda República en 1931, las nuevas autoridades no obligaron a marchar a aquella mujer de casi ochenta años. Decidió acompañar a su familia a Francia de todos modos, y murió cinco días después de salir de España, en un convento de Auteuil, a las afueras de París.
Sobre el paseo asoman el Ministerio de Agricultura, coronado por las esculturas de Agustín Querol, y el antiguo Museo Antropológico que inauguró Alfonso XII.