Paseo Imperial

Imperial

Conserva el nombre de los «paseos imperiales» arbolados que en el siglo XVIII bajaban desde las puertas de Madrid hacia el Manzanares.

En documentos de 1780 ya se habla de los Paseos Imperiales, y de ahí viene tanto el nombre de esta vía como el del barrio entero. Eran alamedas que, desde las puertas de la cerca, bajaban hacia el río y el canal del Manzanares cuando todo esto era periferia extramuros, campo abierto con merenderos. El Paseo Imperial formaba parte de uno de aquellos «tridentes barrocos» de avenidas arboladas trazadas en el siglo XVIII. El Ayuntamiento oficializó el nombre el 6 de febrero de 1860. Circula una segunda explicación: que lo de «imperial» venía de enlazar con el camino de Toledo, la Ciudad Imperial. Las dos versiones conviven sin que ninguna desbanque a la otra. De la arboleda apacible quedó poco. El siglo XIX lo cruzó de vías de tren y fábricas, y junto al paseo funcionó hasta 1987 una estación de mercancías, la Estación Imperial, conocida popularmente como «estación de las Pulgas» por el nombre del terreno que ocupaba. Entre 1932 y 1940 la vía llevó otro nombre, el de Nicolás Estévanez Murphy, militar y político canario, antes de recuperar el suyo. Hoy va de la Ronda de Segovia al Puente de Toledo, todavía cuesta abajo hacia el agua.
Descriptivos Forma y trazado origen documentado