Paseo de los Cerezos
El paseo toma su nombre del cerezo, el árbol frutal cuya floración blanca y rosa abre la primavera.
El cerezo presta su nombre a este paseo del barrio de Hispanoamérica, en lo que fueron campos del antiguo municipio de Chamartín de la Rosa. El árbol florece antes de echar hoja: por unos días se cubre de blanco y rosa, y luego da una fruta breve y temprana que el calendario asocia al comienzo de la primavera.
El paseo pertenece a una zona de colonias residenciales trazadas al gusto de la ciudad jardín, con casas bajas y jardín propio, levantadas sobre las antiguas tierras de Chamartín a partir de los años veinte del siglo pasado. En esos conjuntos arraigó la costumbre de bautizar las vías con nombres de árboles y flores —acebos, narcisos, alhelíes, lirios—, una nomenclatura vegetal que ordenaba el plano como si fuera un vivero. Paseo de los Cerezos se inscribe en esa familia de nombres.
No se ha conservado constancia documentada de que este paseo en concreto recuerde a unos cerezos plantados allí ni una fecha precisa de su rotulación; el nombre se explica por sí mismo, como descripción del árbol, dentro de esa serie botánica del barrio.
Hoy es una vía tranquila de chalets adosados, apartada del ruido de las avenidas que la rodean, en un rincón de Chamartín donde el plano todavía conserva el aire de las viejas colonias.