Pasaje Montesa
El Pasaje Montesa toma su nombre de la Orden de Santa María de Montesa, institución monástico-militar fundada en 1317 por bula del papa Juan XXII a petición de Jaime II de Aragón. Es un callejón sin salida de unos 69 metros que arranca de la calle de Montesa, en el Ensanche oriental de Madrid (barrio de Lista, distrito Salamanca).
Cuando Madrid creció hacia el este según el plan de ensanche aprobado en 1860, sus urbanizadores fueron poblando el nuevo callejero de provincias, personajes decimonónicos y órdenes militares. A una de ellas dedicaron la calle de Montesa, entre Alcalá y Francisco Silvela, en el barrio de Lista. De esa calle se desprende el Pasaje Montesa.
La orden que presta el nombre nació para dotar al Reino de Valencia de una orden militar propia después de que en 1312 se disolviera la del Temple. Heredó los bienes que templarios y hospitalarios tenían en aquel reino, y la Corona le cedió el castillo de Montesa para instalar allí su convento-fortaleza.