Pasaje de Dolores

Prosperidad

El nombre evoca a Nuestra Señora de los Dolores, la advocación de la Virgen que llora la pasión de su hijo, aunque el motivo de su asignación a este pasaje no se ha documentado.

Dolores nació como nombre de mujer a partir de una advocación de la Virgen María: Nuestra Señora de los Dolores, la Madre que acompaña el sufrimiento de su hijo. La iconografía la fija con un puñal clavado en el pecho, o siete, uno por cada uno de los dolores que la devoción medieval fue contando hasta sumar la huida a Egipto, el encuentro camino del Calvario, la crucifixión, el descendimiento. El himno Stabat Mater, del siglo XIII, la canta de pie junto a la cruz. De esa devoción salió el nombre propio que durante generaciones llevaron miles de españolas, casi siempre abreviado en Lola. Cuál de las dos cosas pesó al bautizar este pasaje no se ha conservado constancia. El barrio de Prosperidad se loteó a partir de 1862, cuando el inversor inmobiliario Próspero Soynard troceó una finca agrícola en parcelas pequeñas que compraron albañiles y carpinteros empleados en el cercano barrio de Salamanca. En aquellas colonias modestas los nombres de mujer menudearon en el callejero sin que el ayuntamiento dejara casi nunca anotada la razón. Dolores pudo honrar a la Virgen o a una vecina; el archivo calla. Hoy el pasaje apenas mide cien metros y desemboca en la trama densa de Prosperidad, un barrio que durante años celebró sus fiestas a finales de julio bajo otra advocación, la del Carmen.
Religión y devoción Santos origen desconocido