Pasaje Alonso Carbonell
Recuerda a Alonso Carbonel, arquitecto albaceteño del siglo XVII que levantó el Palacio del Buen Retiro para Felipe IV.
El nombre viaja desde la vecina calle de Alonso Carbonell, a la que este pasaje sirve de atajo en pleno barrio de la Chopera. Honra a Alonso Carbonel, nacido en Albacete en 1583 y muerto en Madrid en 1660, uno de los grandes maestros de obras del Madrid de los Austrias.
Carbonel empezó tallando y ensamblando retablos antes de convertirse en arquitecto del rey. Su encargo mayor llegó en 1632, cuando el conde-duque de Olivares lo puso al frente del Palacio del Buen Retiro, el complejo de recreo de Felipe IV del que hoy solo sobreviven el Casón y el Salón de Reinos. Suyas son también las ermitas de aquellos jardines y, más tarde, las obras del Panteón Real de El Escorial. En 1648 alcanzó el cargo de maestro mayor de las obras reales, la cima del oficio.
Una crónica de palacio lo retrata en el carnaval de 1638: en una mojiganga del «mundo al revés», a Carbonel, de aspecto poco agraciado, le tocó hacer de reina ante la corte.