Calle de Mateo López
Calle dedicada a un Mateo López cuya identidad no ha quedado documentada, una de las pocas excepciones humanas en un barrio rotulado con nombres del cielo.
Casi todas las calles vecinas miran al firmamento. A pocos pasos discurren Sirio, Estrella Polar, Cruz del Sur, Perseo, Lira y Piscis, con los pasajes del Can Mayor y el Can Menor y la plaza de los Astros. El barrio creció sobre terrenos ligados a la compañía de seguros La Estrella, y de ahí el capricho de rotular sus vías con astros y constelaciones hacia mediados del siglo pasado.
En ese mapa celeste, Mateo López suena a intruso. Es uno de los pocos nombres de persona que rompen la temática astronómica, y no se conserva constancia fiable de quién fue ni por qué se le dedicó esta vía. El viandante recorre así sus doscientos metros sobre un nombre humano varado entre estrellas.