Calle Leo
Lleva el nombre de Leo, la constelación zodiacal del León, dentro del repertorio celeste con que se bautizaron las calles del barrio de la Estrella.
Cuando la inmobiliaria Urbis levantó este rincón del distrito de Retiro entre los años cincuenta y sesenta, decidió que sus calles mirasen al firmamento. De ahí salió un mapa del cielo trazado sobre el asfalto: Sirio, Estrella Polar, Cruz del Sur, Perseo, Lira, Piscis, los pasajes del Can Mayor y el Can Menor. La calle Leo ocupa su lugar en esa constelación de nombres.
Leo es la constelación zodiacal del León, una de las más antiguas reconocidas por los pueblos del Mediterráneo y de Mesopotamia, que ya veían en aquel grupo de estrellas la figura de la fiera. Su astro más brillante, Régulo, marca el corazón del León y figura entre las estrellas de primera magnitud que el ojo distingue sin esfuerzo en las noches de primavera.
El propio nombre del barrio admite dos lecturas. Unos lo atribuyen a la compañía de seguros La Estrella, propietaria de aquellos solares; otros lo enlazan con la Estrella de Belén, como prolongación del vecino barrio del Niño Jesús. En cualquiera de los dos casos, pasear por aquí equivale a caminar entre estrellas y animales celestes.