Calle de Játiva

Adelfas

Lleva el nombre de Játiva (Xàtiva), la ciudad valenciana incendiada por Felipe V, dentro del grupo de calles de Adelfas dedicadas a localidades de Valencia.

Cuando se urbanizó este rincón de Adelfas, sus calles se bautizaron con nombres de localidades valencianas, y aquí entró Játiva, la ciudad que hoy escribe su nombre como Xàtiva. La vecina calle de Gandía responde al mismo criterio. El topónimo es de los más antiguos que sobreviven en la península. Los iberos llamaron al lugar Saiti; el latín lo convirtió en Saetabis y el árabe en Šāṭiba, hasta llegar al valenciano Xàtiva. Catulo ya mencionaba en sus versos los lienzos de lino de Saetabis, que recibía como regalo entre amigos y que tenían fama de finos en Roma. El episodio que marcó la ciudad llegó en 1707. Tras la batalla de Almansa, Játiva se mantuvo del lado del archiduque Carlos en la Guerra de Sucesión, y Felipe V ordenó incendiarla y deportar a sus habitantes. De unos doce mil vecinos quedaron unos cuatrocientos. El rey rebautizó la población como Colonia Nueva de San Felipe, y solo en 1811 las Cortes de Cádiz le devolvieron su nombre. La venganza simbólica tardó dos siglos. A mediados del XX, el conservador del museo local descolgó el retrato del monarca y volvió a colgarlo cabeza abajo. Allí sigue, boca abajo, el Borbón que mandó quemar la ciudad.
Lugares Lugares origen documentado