Glorieta del Gran Capitán
Honra a Gonzalo Fernández de Córdoba, el militar cordobés del siglo XV que Europa conoció como el Gran Capitán.
El nombre honra a Gonzalo Fernández de Córdoba (Montilla, 1453 – Granada, 1515), el militar que Europa entera conoció como el Gran Capitán. Sirvió a los Reyes Católicos en la guerra de Granada y luego cruzó el Mediterráneo para disputar el reino de Nápoles a Francia, donde ganó las batallas que lo hicieron leyenda.
En Ceriñola, en 1503, hizo algo que cambió la guerra: parapetó tras un foso a sus arcabuceros y dejó que el fuego coordinado deshiciera la carga de la caballería pesada francesa. Por primera vez la pólvora vencía a la lanza en campo abierto. Meses después, en el río Garellano, cruzó marismas heladas para caer por sorpresa sobre el campamento enemigo. De aquella mezcla de arcabuz, pica y disciplina saldrían los tercios que dominarían los campos de Europa durante siglo y medio.
Se cuenta que, cuando desde la corte le exigieron justificar lo gastado en la campaña, respondió con una factura tan disparatada como sarcástica: partidas millonarias en frailes, espías y hasta en picos y palas para enterrar a los muertos. Las llamadas «cuentas del Gran Capitán» quedaron como expresión proverbial para toda cifra inflada e incomprobable.
La glorieta abre el barrio de Arapiles, un trozo de Chamberí levantado sobre los terrenos del antiguo cementerio del Norte.