Glorieta de los Sagrados Corazones

El Viso

Toma su nombre de la iglesia contigua de los Sagrados Corazones, advocación católica que une el Corazón de Jesús y el de María.

En el cruce de tres calles del barrio de El Viso, esta glorieta lleva el nombre del templo que se alza a su lado: la parroquia de los Sagrados Corazones. La advocación remite a una de las devociones católicas más extendidas, la que enlaza el Corazón de Jesús con el Corazón Inmaculado de María, dos imágenes que la piedad popular contempla unidas como expresión del amor de Dios. Detrás del nombre hay también una congregación con historia. La fundaron en la Nochebuena de 1800, en los años posteriores a la Revolución Francesa, el sacerdote Pierre Coudrin y Henriette Aymer de Chevalerie, en la calle Picpus de París; por ese domicilio se les conoce todavía como padres y madres de Picpus. Su carisma gira en torno a contemplar y anunciar el amor divino. La iglesia que da nombre a la glorieta se consagró en 1965, durante el Concilio Vaticano II, sobre la traza del arquitecto Rodolfo García-Pablos. Vino a sustituir a un templo neomudéjar anterior, derribado al ensancharse la calle Padre Damián. Su planta hexagonal, reconocida como obra singular del siglo XX por los arquitectos madrileños, asoma desde el aire como un gris panal de hormigón a pocos pasos del estadio Santiago Bernabéu.
Religión y devoción Santos origen documentado