Duque de Liria

Barrio de Universidad

El nombre proviene del Palacio de Liria, que ocupa el tramo norte de la calle, entre la plaza de Cristino Martos y la calle de la Princesa, en el barrio de Universidad (distrito Centro). El palacio lo encargó Jacobo Francisco Fitz-James Stuart y Colón de Portugal, III duque de Liria y Jérica, entre 1767 y 1785. El título ducal fue concedido el 13 de diciembre de 1707 por Felipe V a James Fitz-James —⁠hijo ilegítimo de Jacobo II de Inglaterra⁠— como recompensa por su victoria en la batalla de Almansa, y toma el nombre de la ciudad valenciana de Llíria (latín: Edeta, árabe: Lyria). La calle actual es la segunda que ha llevado este nombre en Madrid: el primer tramo así denominado corresponde a lo que hoy es la calle de la Princesa.

La calle bordea el muro norte del palacio y conecta la plaza de Cristino Martos con la calle de la Princesa, en el barrio de Universidad (Malasaña). Su trazado es corto, pero el palacio que la da nombre es, según Mesonero Romanos, «por su suntuosidad y buen gusto el primero de los edificios particulares de Madrid» —⁠descripción que el cronista consignó en su Antiguo Madrid al referirse al «magnífico palacio contiguo, propio de los duques de Liria, de Berwick y Alba, construido en 1770 bajo la dirección del célebre D. Ventura Rodríguez.» El encargo lo hizo el III duque de Liria, Jacobo Francisco Fitz-James Stuart y Colón, que nació en Madrid en 1718 y murió en Valencia en 1785. Su padre había heredado el ducado del primer titular, James Fitz-James —⁠militar de origen anglofrancés, bastardo de Jacobo II de Inglaterra⁠— a quien Felipe V otorgó el título en 1707 tras la batalla de Almansa. El nombre del ducado proviene de Llíria, ciudad de la provincia de Valencia donde el III duque residió entre 1751 y 1753; allí nació su hijo y heredero, lo que motivó que bautizara el palacio madrileño en memoria de ese lugar. Para el proyecto el duque contrató al arquitecto francés Louis Guilbert, que diseñó un edificio de tipo hôtel particulier parisino. Guilbert fue relevado hacia 1771 por defectos estructurales; Ventura Rodríguez asumió la dirección y corrigió los problemas, completando la obra con la colaboración de Francisco Sabatini y, a la muerte de Rodríguez, de Blas Beltrán Rodríguez. El resultado tiene ecos del Palacio Real y de La Granja. En 1773 se formalizó una permuta de terrenos con el Ayuntamiento para ampliar el jardín frontal. En 1802 la Casa de Alba y la de Berwick y Liria se fundieron por herencia: al morir sin descendencia la XIII duquesa de Alba —⁠la retratada por Goya⁠— sus títulos pasaron a Carlos Miguel Fitz-James Stuart y Silva, sobrino de la duquesa y heredero de la casa Berwick-Liria, que se convirtió en XIV duque de Alba. Desde entonces ambas casas son una sola, con sede en este palacio. Durante la Guerra Civil un bombardeo el 17 de noviembre de 1936 destruyó el interior del edificio; solo quedaron las fachadas. La XVII duquesa de Alba financió la reconstrucción entre 1948 y 1956, sobre planos del arquitecto inglés Edwin Lutyens ejecutados por Manuel Cabanyes. El palacio fue declarado monumento nacional en 1972 y abrió al público de forma regular a partir de 2015. En cuanto al nombre de la calle, la primitiva «calle del Duque de Liria» designaba el tramo que hoy conocemos como calle de la Princesa; ese nombre estuvo en uso hasta 1865, cuando se rebautizó en honor de la infanta Isabel de Borbón. El tramo actual, más corto y situado junto al flanco norte del palacio, tomó entonces el nombre que antes tenía su vecina mayor.
En la esquina de esta calle con la de Mártires de Alcalá, junto a la plaza del Seminario de Nobles, existió durante el siglo XVIII una casa conocida como «la casa del Duende». Los inquilinos denunciaban apariciones nocturnas de enanos barbudos que los aterrorizaban. Según un acta de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la explicación era prosaica: en el sótano desconocido de la casa operaba una banda de falsificadores que acuñaba doblillas de oro brasileñas, y habían contratado a varios enanos para ahuyentar a los vecinos. Cuando la casa se demolió, los obreros encontraron el sótano con las máquinas de falsificación.

Sus nombres

  • Camino de San Bernardinohasta c. 1770 (zona general)
  • Calle del Duque de Liria (primera, en el trazado de la actual Princesa)c. 1770 – 1865
  • Calle del Duque de Liria (actual)desde c. 1865
Personas Nobleza y realeza origen disputado
Ver fuentes (9)

Cruces y bocacalles