Calle Villafranca
Salamanca · Guindalera
El nombre remite al topónimo «Villafranca», presente en al menos trece municipios españoles. La calle sigue el patrón de la Guindalera decimonónica, cuyos viales recibieron nombres de localidades sin que ninguna fuente identifique a cuál de ellas alude ésta.
La Guindalera se urbanizó en el extrarradio este de Madrid en la segunda mitad del siglo XIX, fuera del perímetro del Plan Castro de 1860. En 1888 el barrio contaba con 762 habitantes y figuraban rotuladas calles como Ardemans, Béjar, Cartagena, Pilar de Zaragoza y Martínez Izquierdo —un repertorio de topónimos españoles mezclado con nombres de propietarios y figuras locales, según documenta Urban Idade (2013). La Calle Villafranca sigue ese mismo patrón geográfico; su rotulación exacta no está fechada en las fuentes accesibles.
El vocablo «Villafranca» procede del latín medieval «villa franca»: entre los siglos XII y XIV, señores y concejos fundaron núcleos con ese nombre para atraer pobladores mediante exenciones tributarias o fueros especiales. En España existen variantes del topónimo en León (Villafranca del Bierzo), Badajoz, Córdoba, Toledo, Navarra, Teruel y Cataluña, entre otros. Ninguna fuente consultada —Nomecalles de la Comunidad de Madrid, callejero municipal ni la obra de Pedro de Répide (1.044 entradas)— precisa el referente concreto. La galería comercial del número 17, en esquina con Martínez Izquierdo, es el único hito urbano documentado por el Ayuntamiento, sin datos sobre el origen de la denominación.