Calle Valdelaguna
Toma el nombre de Valdelaguna, pueblo del sureste de la provincia de Madrid cuyo topónimo recuerda la laguna que se formaba en su pequeño valle.
Para nombrar buena parte de sus calles, el sur de Arganzuela recurrió al mapa de la propia provincia, y aquí el elegido fue Valdelaguna, un pueblo del sureste madrileño en la comarca de las Vegas, junto al valle del río Tajuña.
El nombre se descompone en dos piezas: val, forma antigua de «valle», y laguna. Era el valle de la laguna. Esa agua estancada figura ya en las Relaciones Topográficas de Felipe II en 1576, donde se anota que en un prado del camino real brotaba un manantial que formaba una laguna. Más adelante la desecaron por salubridad, pues las aguas detenidas se asociaban a las fiebres. El topónimo conservó la memoria de una laguna que ya no existe.
No ha quedado registrado por qué tocó precisamente este pueblo y no otro de los muchos de la provincia. La calle es corta y lleva el agua en el nombre.