Calle Undécima
Lleva por nombre un número ordinal, el undécimo de un grupo de calles del barrio de Hispanoamérica que quedaron designadas por cifras correlativas.
El nombre no remite a ningún personaje ni a ninguna efeméride: es un número de orden. Undécima ocupa el lugar undécimo dentro de un pequeño conjunto de calles designadas con cifras correlativas, las mismas que sobreviven a su alrededor en Cuarta o Décima, en el barrio de Hispanoamérica, distrito de Chamartín. La vía apenas alcanza los noventa metros: arranca en Cuarta y termina contra la calle de Ángel de Diego Roldán.
Designar las calles con números antes de darles un nombre propio fue un recurso frecuente al urbanizar suelo nuevo en el antiguo término de Chamartín de la Rosa. En este grupo el número se quedó fijado en el callejero, y el resultado es una de las pocas tramas de Madrid donde una calle puede llamarse por su posición en la cuenta, sin santo, batalla ni prócer detrás.