Calle San Félix

Chopera

Calle de Chopera dedicada a san Félix, sin que se haya conservado a cuál de los santos de ese nombre honra ni el motivo.

Apenas ciento veinte metros junto al Paseo de la Chopera bastan para esta vía menuda de Arganzuela. Lleva el nombre de san Félix, y ahí termina lo seguro: no se ha conservado constancia del porqué de la dedicación ni de a cuál de los muchos Félix del santoral honra. El callejero la sitúa entre San Daniel y San Evaristo, en un racimo de calles bautizadas con santos durante el crecimiento del barrio hacia el Manzanares, cuando estos terrenos del sur eran huertas y paseos arbolados más que ciudad. Félix viene del latín felix, «feliz, afortunado», y el santoral lo reparte entre varias figuras. Hubo un Félix de Nola, hijo de un militar sirio retirado, que sobrevivió a las persecuciones del siglo III y acabó venerado como confesor. Hubo un Félix diácono martirizado en la Híspalis romana, la futura Sevilla. Y hubo un Félix mártir enterrado junto a la vía Portuense de Roma, cuya memoria se confundió durante siglos con la de un papa homónimo hasta que la Iglesia deshizo el enredo en 1947. Cuál de ellos pesó en quien rotuló la calle sigue siendo una incógnita. La vía conserva el nombre y ha perdido la razón que lo eligió, entre los bares de vermut que animan hoy la zona.
Religión y devoción Santos origen desconocido