Calle San Evaristo
Honra a san Evaristo, quinto papa de Roma hacia el año 100, recordado por repartir la ciudad en distritos de fieles, aunque por qué da nombre a esta calle de la Chopera no está documentado.
El santo que da nombre a esta calle fue el quinto sucesor de Pedro al frente de la Iglesia de Roma, hacia el año 100. Las fuentes antiguas lo hacen hijo de un judío de Belén de cultura griega, y le atribuyen un pontificado breve a caballo entre el siglo I y el II. A Evaristo se le recuerda sobre todo por una decisión de organización. Repartió la ciudad de Roma entre los tituli, las iglesias que servían de núcleo a cada distrito de fieles, y asignó un presbítero a cada una. Aquel reparto fue el embrión de las parroquias urbanas tal como se entienden después. La tradición lo presenta como mártir y fija su memoria el 27 de octubre, aunque los propios cronistas eclesiásticos advierten que las noticias seguras sobre su vida son escasas.
Por qué este santo acabó nombrando una calle corta de la Chopera, junto al paseo de la Chopera y a un paso de Legazpi, no ha quedado documentado: una de tantas dedicatorias a santos repartidas por el callejero del sur de Madrid.