Calle San Daniel
Honra a san Daniel, fraile franciscano decapitado en Ceuta en 1227 junto a seis compañeros por predicar el cristianismo en tierra almohade.
Detrás del nombre está un italiano del sur, del siglo XIII. Daniel dirigía la provincia franciscana de Calabria cuando, en 1227, un año después de morir Francisco de Asís, se sumó a seis frailes empeñados en predicar el Evangelio en el norte de África. Salieron de Tarragona y cruzaron a Ceuta, entonces bajo dominio almohade. Predicaron sin permiso, los detuvieron y los encerraron varios días. Cuando se negaron a abjurar y abrazar el islam, el gobernador ordenó su muerte: los siete fueron decapitados el 10 de octubre de aquel mismo año, en un arenal que la memoria local recordó como la Playa de la Sangre. El papa León X los canonizó en 1516 y san Daniel quedó como patrón de Ceuta, donde aún se celebran sus fiestas cada octubre.
Por qué Madrid quiso recordarlo en este rincón de la Chopera no ha quedado documentado. La calle es breve, en un barrio de Arganzuela que creció a la sombra del Manzanares y de los antiguos pastos de la Dehesa de Arganzuela, cuyo nombre se atribuye a colonos venidos de Arganda. Quien la recorra hoy pisa el nombre de un mártir cuyo relicario se venera, a varios siglos y un estrecho de distancia, en la catedral ceutí, aunque el destino final de sus restos sigue sin estar resuelto.