Calle Risco del Pájaro
Toma su nombre de un risco granítico de La Pedriza de Manzanares, en la sierra de Guadarrama, cuya cima recuerda a un pájaro posado.
En la sierra de Guadarrama, dentro de La Pedriza de Manzanares, se levanta un peñón de granito de 1.549 metros cuya cima afilada recuerda a un pájaro posado sobre la roca. De esa silueta le viene el nombre, y de ese nombre lo toma la Calle Risco del Pájaro, en Ciudad Jardín, fiel a la costumbre del barrio de bautizar sus vías con parajes serranos del entorno madrileño.
El risco es mucho más que una curiosidad geológica. La Pedriza fue la primera escuela de escalada de Madrid, y El Pájaro su pared más célebre. Su primera ascensión, en la primavera de 1916, terminó con los montañeros formando una escalera humana para salvar el último tramo y coronar la aguja. Casi dos décadas después, en 1935, se abrió la Vía Sur, la más clásica entre las clásicas, que todavía recorren los escaladores que llegan hasta allí.
Lo que no ha quedado documentado es el motivo concreto por el que el callejero municipal eligió este risco entre tantos otros de la sierra; el topónimo está bien atestiguado, la decisión administrativa no. Quien camine por esta calle del distrito de Chamartín pisa el eco de una mole de piedra que se eleva ciento ochenta metros por su cara sur sobre el suelo de La Pedriza.