Calle Primera

Hispanoamérica

Un nombre ordinal, «la Primera», sin que se haya conservado constancia de a qué o a quién quiso rendir homenaje.

El nombre se lee solo: Primera, un ordinal sin apellido ni efeméride que lo acompañe. No se ha conservado constancia de por qué la vía recibió esa designación, y el origen sigue sin aclararse. Nombres así, de pura numeración, solían aparecer cuando un trazado se abría antes de tener bautismo definitivo y la enumeración provisional terminaba quedándose pegada al plano. El entorno sí tiene biografía. El barrio de Hispanoamérica se levantó sobre suelo del antiguo municipio de Chamartín de la Rosa, un terreno de huertas y pequeños arrabales que la capital fue absorbiendo. Hacia el norte de la ciudad, donde hoy se alinean calles con nombres de repúblicas y ciudades del otro lado del Atlántico, antes hubo descampados y caseríos modestos como el de las Cuarenta Fanegas, junto a las tierras de los frailes. A pie de calle, la Primera ronda los doscientos sesenta metros, una vía corta de las que el viandante cruza casi sin reparar en su placa. Si alguna vez hubo una Segunda o una Tercera que completaran la cuenta, tampoco ha quedado registro de ello.
Descriptivos Forma y trazado origen desconocido