Calle Pedriza
Una pedriza es un terreno cubierto de piedras sueltas, palabra derivada de «piedra» que en Madrid evoca la célebre Pedriza granítica de la Sierra de Guadarrama.
El nombre describe un paisaje antes que a una persona. Una pedriza es un terreno pedregoso, un suelo donde la roca aflora y se acumula suelta; la palabra viene de piedra con un sufijo que marca lugar. Su eco más reconocible en la región está a treinta kilómetros: La Pedriza de Manzanares el Real, una mole de granito de más de tres mil hectáreas en la Sierra de Guadarrama, donde la erosión talló riscos con nombre propio como el Yelmo o el Pájaro.
Por qué se eligió esta palabra para una vía de Prosperidad no está documentado. El barrio nació hacia 1862 sobre tierras de secano al noreste de Madrid, salpicadas de ventorros. En aquel paisaje de eras y caminos, los topónimos de monte y de roca encajaban sin esfuerzo, aunque no se ha conservado constancia de qué cerro o qué pedregal inspiró exactamente a quien la bautizó.
Queda la palabra desnuda, casi en desuso en el habla diaria, sosteniendo en cien metros de asfalto la memoria de un suelo de piedra.