Calle Octava

Hispanoamérica

Nombre ordinal de una de las once calles numeradas de la Colonia Unión Eléctrica Madrileña, la ciudad jardín que la compañía levantó en los años veinte para sus empleados, donde las vías se numeraron en vez de bautizarse.

El nombre no esconde más misterio que su número. Calle Octava es la octava de una retícula de vías que se trazaron sin bautizar, identificadas solo por su orden, cuando la Unión Eléctrica Madrileña levantó en los años veinte una colonia de vivienda barata para sus empleados sobre antiguos terrenos de Chamartín de la Rosa. Se construyó según el modelo de ciudad jardín: casitas unifamiliares con jardín, calles tranquilas, escala doméstica frente al Madrid de manzana cerrada. En aquel tablero, los urbanizadores prefirieron lo práctico a lo poético y numeraron las calles, once en total, de la Primera a la Undécima. Mientras las colonias vecinas tiraban de flores, esta se quedó con la aritmética. El conjunto se conserva como recinto histórico protegido, con sus hileras de casas bajas escondidas entre los edificios altos de Hispanoamérica. Caminar por la Calle Octava es cruzar de golpe del bloque de los setenta a un pueblo de los años veinte.
Descriptivos Forma y trazado origen documentado