Calle Nuestra Señora de la Paz

Pacífico

La calle toma nombre de la advocación mariana Nuestra Señora de la Paz, la misma bajo la que opera la parroquia del barrio, construida entre 1953 y 1958 por Rodolfo García-Pablos en Calle Valderribas 35-37. Esa advocación tiene raíces medievales: en 1085, tras la reconquista de Toledo, Alfonso VI ordenó tomar posesión de la catedral el 24 de enero y venerar a la Virgen con el título de 'la Paz' en memoria de la paz restituida. En Madrid, la devoción se arraigó institucionalmente en el Colegio de la Paz —⁠fundado en 1679 por la duquesa de Feria, Ana Fernández de Córdoba, para las niñas acogidas en la Inclusa⁠— y, tres siglos después, en la iglesia neogótica construida en 1905 junto al complejo asistencial de la Inclusa en el Ensanche, entre Doctor Esquerdo y O'Donnell, financiada por el senador Adolfo Bayo y Bayo. La calle del barrio Pacífico prolonga ese topónimo en el tejido urbano inmediato a la parroquia de García-Pablos.

El nombre nació en Toledo, en 1085, recién recuperada la ciudad. Alfonso VI había pactado con los musulmanes respetar la mezquita mayor, y cuando un grupo de cristianos quiso tomarla por la fuerza, el rey les paró los pies y mantuvo su palabra. Conmovidos, fueron los propios musulmanes quienes cedieron el templo de buena gana. Alfonso mandó que al día siguiente se tomase posesión solemne de la catedral y se honrase a la Virgen con el título de Nuestra Señora de la Paz. La advocación viajó por toda España y cruzó el Atlántico: la boliviana La Paz y la mexicana La Paz deben su nombre a aquel episodio toledano. En Madrid la advocación echó raíces por dos caminos. El primero arranca en el Colegio de la Paz, fundado en 1679 por doña Ana Fernández de Córdoba, duquesa de Feria, para educar a las niñas que dejaban la Inclusa. El segundo está en el barrio de Pacífico, donde la parroquia de Nuestra Señora de la Paz —⁠construida entre 1953 y 1958 en la Calle de Valderribas⁠— fijó la advocación como seña del barrio. La calle de al lado heredó ese mismo nombre.
Adolfo Bayo y Bayo, el senador y banquero que financió junto a su esposa la iglesia Nuestra Señora de la Paz en 1905 (Dr. Esquerdo 44), descubrió al morir sus padres adoptivos que había sido acogido en la Inclusa de niño. El templo fue su forma de agradecer a la institución que lo recibió.
Religión y devoción Vírgenes y advocaciones origen disputado
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