Calle Nogal
Lleva el nombre del nogal, el árbol de madera noble y frutos en nuez, dentro de un grupo de calles de Berruguete bautizadas con vegetación.
El nogal da nombre a esta calle corta de Berruguete. Es uno de los árboles más apreciados del campo europeo: caducifolio, de copa ancha, capaz de superar los veinte metros, célebre por dos cosas. Su madera, dura y veteada en pardo oscuro, es la preferida de ebanistas y carpinteros. Y su fruto, la nuez encerrada en una cáscara leñosa, ha sido alimento de despensa desde mucho antes de que llegara a la Península, quizá con los romanos.
El propio nombre científico, Juglans regia, procede del latín Iovis glans, «la bellota de Júpiter», la nuez digna del rey de los dioses.
La calle pertenece a una tanda de vías del barrio rotuladas con árboles y plantas, costumbre habitual al urbanizar zonas nuevas. No se ha conservado constancia de que un nogal concreto creciera aquí. Berruguete figura, además, entre los barrios con menos arbolado de Madrid, de modo que su Nogal sobrevive sobre todo en la placa.