Calle Nebulosas
Toma su nombre de las nebulosas, las nubes de gas y polvo cósmico, dentro del conjunto de calles de tema astronómico que rodea el Planetario de Madrid.
Una nebulosa es una nube de gas y polvo entre las estrellas, materia difusa de la que nacen soles nuevos y a la que vuelven los que mueren. La calle hereda esa palabra de telescopio porque cae dentro de un pequeño barrio celeste: las vías que rodean el Planetario de Madrid, inaugurado en 1986 en el parque Enrique Tierno Galván, junto a la antigua estación de Delicias.
Quien camina por aquí va leyendo un mapa del cielo escrito en placas de calle. Nebulosas enlaza con la calle de la Estrella Naos y la calle de la Estrella Shaula, y a un paso quedan la calle de Cástor y Pólux, las dos cabezas de Géminis, y la avenida del Planetario.
Sobre esta misma calle se asoma uno de los miradores de Tierno Galván, en la mayor elevación del parque, abierto a los barrios del sureste. Una vía bautizada con el nombre de las nubes del espacio profundo acaba ofreciendo un sitio alto desde el que mirar el horizonte.