Calle Melilla
Lleva el nombre de Melilla, la ciudad española del norte de África tomada por la Corona de Castilla en 1497.
El nombre viaja hasta la costa norteafricana, a Melilla, la ciudad española asomada al Mediterráneo frente al cabo de Tres Forcas. Antes de ser española fue fenicia: hacia el siglo VIII a. C. los fenicios levantaron allí un asentamiento llamado Rusadir, «cabo poderoso», por la mole de tierra que se adentra en el mar. De aquel topónimo antiguo acabó saliendo el nombre actual.
En 1497, con la ciudad medio derruida y casi vacía, una expedición al mando de Pedro de Estopiñán, respaldada por los Reyes Católicos, tomó la plaza. La frontera terrestre quedó fijada en 1862, después de la Guerra de África, midiéndola por el alcance de los disparos de un cañón apodado «El Caminante»: dos balas pintadas de blanco marcaron los límites, y de ahí salió el contorno de la ciudad.
La calle es un tramo breve del barrio de Las Acacias, donde varias vías recogen nombres de plazas y territorios del antiguo norte de África español.