Calle Mantuano
Recuerda a Dionisio Mantuano, pintor de perspectivas e ingeniero de tramoyas en el Coliseo del Buen Retiro durante los reinados de Felipe IV y Carlos II.
Dionisio Mantuano pintaba arquitecturas que no existían. Nació en 1622 en Manzolino, en territorio boloñés, y aprendió a pintar al fresco y al temple antes de hacerse un sitio en Génova como maestro de adornos y perspectivas. Hacia 1656 lo reclamó el marqués de Heliche, alcaide del Buen Retiro, para ocuparse de la maquinaria escénica del Coliseo: las tramoyas y mutaciones que hacían bajar nubes del techo o desvanecer un palacio durante una comedia.
Su especialidad era la quadratura, el arte de fingir bóvedas y columnatas sobre un muro plano hasta engañar al ojo. Trabajó para casas nobles —los Castel Rodrigo, los Balbases— y en conventos madrileños, entre ellos las Descalzas Reales, donde colaboró con Francisco Rizi. En julio de 1665 fue nombrado pintor del rey. Murió en Madrid en 1683.
La calle de Mantuano atraviesa la colonia de Ciudad Jardín, en Chamartín, un trazado de casas bajas y jardines levantado en los años veinte. En el número 51 funciona hoy el Centro Cultural Nicolás Salmerón, con biblioteca pública.