Calle Madreselva
Lleva el nombre de la madreselva, la trepadora aromática de flores en campana, dentro de un grupo de calles del barrio bautizadas con plantas.
La madreselva da nombre a esta vía: la trepadora de flores en forma de campana y aroma dulce que cubre tapias y emparrados, célebre por el néctar que se chupa de la base de cada flor. El término viene del latín mater (madre) y silva (selva), como si fuera la planta nutricia del bosque.
Madreselva no anda sola. Forma parte de un puñado de calles de este rincón de Nueva España rotuladas con nombres de plantas y flores. Cuando la ciudad absorbió el antiguo municipio de Chamartín de la Rosa, muchos topónimos quedaron repetidos, y para deshacer el lío se recurrió a vegetales y flores: nombres pacíficos, fáciles de distinguir, sin filiación política ni santoral.
No se ha conservado constancia de por qué se eligió justamente la madreselva. Lo que sí encaja es el gesto: una planta que prospera enredada en rejas y balcones, prestando su nombre a una vía tranquila donde todavía asoman jardines por encima de los muros.