Calle Los Nogales
Lleva el nombre del nogal, el árbol de la nuez, aunque no se ha conservado constancia del porqué exacto de su elección.
El nombre recuerda al nogal, el árbol de copa ancha cuyo fruto seco, la nuez, se come desde la prehistoria. La palabra española llega del latín tardío nucalis, «del tamaño de una nuez», emparentada con nux, nucis. El nombre científico de la especie, Juglans regia, conserva un eco del latín iuglans, que se ha interpretado como contracción de Iovis glans, «bellota de Júpiter»; el epíteto regia alude a la calidad de la madera y del fruto.
Por qué se eligió este árbol para una vía tan corta de Las Acacias no se ha documentado. El barrio creció entre finales del siglo XIX y principios del XX como zona industrial al sur del río y conservó una afición por los nombres de árboles que arranca del Paseo de las Acacias, cuyas acacias daban sombra al paseante. Los Nogales se suma a esa familia botánica, junto a otras vías cercanas que evocan especies vegetales.
El nogal carga además con una fama que viene de antiguo: durante siglos se dijo que dormir bajo su copa producía dolor de cabeza. El árbol libera por hojas y raíces compuestos que inhiben el crecimiento de otras plantas a su alrededor, de modo que la creencia tenía algo de observación real. Hoy la calle no tiene nogales; el árbol vive solo en la placa.