Calle Julio López
Recuerda a Julio López, uno de los vecinos que levantaron sus propias casas en la Colonia Ibarrondo de la Prosperidad y dieron nombre a sus calles.
El nombre lo lleva un vecino, no un prócer. Julio López fue uno de los pobladores de la Colonia Ibarrondo, el racimo de casas modestas que se levantó en la Prosperidad sobre antiguas huertas y melonares que habían pertenecido a los condes de Villapadierna. Aquella tierra de labor se vendió a las familias Ibarrondo y Lezcano, que la parcelaron, y la colonia se edificó ya en los años treinta del siglo XX. Quienes construyeron allí sus propios hogares se ganaron un privilegio singular: poner nombre a las calles que abrían.
Así, las vías de la colonia llevan los nombres de aquellos pobladores —Martín Machío, Francisco Vivancos, Doña Carlota— y, entre ellos, Julio López. De su biografía no se ha conservado constancia: ni oficio, ni fechas, ni retrato. Queda el nombre fijado en una placa, el de quien edificó su casa en un arrabal obrero que entonces miraba a Madrid desde fuera de la ciudad.
La Prosperidad nació en 1862 como suburbio de jornaleros y, durante décadas, sus colonias resistieron entre solares antes de que la ciudad las alcanzara y, en buena parte, las borrara. Es una calle corta que todavía nombra a un hombre del que ya no se sabe nada salvo que estuvo aquí.