Calle Isla de Córcega
Lleva el nombre de Córcega, la isla mediterránea, dentro de un grupo de calles de Berruguete bautizadas con islas del mundo.
Córcega, montañosa y bañada por el Mediterráneo entre Francia e Italia, dejó su nombre a esta calle corta de Berruguete. No aparece sola: forma parte de un pequeño archipiélago de asfalto, un grupo de vías de Tetuán bautizadas con islas del mundo, desde Java hasta Jamaica. Por qué tocó precisamente Córcega no se ha documentado.
La Córcega real es tierra de granito y maquis, ese matorral oloroso de mirto y lentisco que perfuma el aire caliente. Genovesa durante siglos, fue cedida a Francia en 1768, un año antes de que naciera allí, en Ajaccio, el niño que sería Napoleón Bonaparte. La calle madrileña no tiene nada de eso: un tramo modesto del Tetuán obrero donde el vecino que vive entre Isla de Córcega y sus vecinas isleñas recorre, sin moverse de Madrid, medio mapamundi escrito en placas azules.