Calle Gargantas

Ciudad Jardín

Toma su nombre de las gargantas de montaña, los barrancos por donde el agua corre encajada entre paredes de roca, dentro del repertorio de toponimia serrana que bautizó esta parte de Ciudad Jardín.

Una garganta, en el habla de la montaña, es el paso estrecho que el agua abre entre paredes de roca: el barranco hondo por donde baja el arroyo cuando la sierra se descuelga hacia el valle. Ese accidente del terreno da nombre a esta vía corta del barrio de Ciudad Jardín, en Chamartín. El nombre no llegó suelto. Al urbanizarse estas manzanas, los rótulos se repartieron siguiendo un mismo hilo: la geografía de la sierra de Guadarrama. En las calles vecinas se leen La Pedriza, Peñalara, Peñota, Pico del Águila o Pinilla del Valle, todos lugares del macizo que cierra Madrid por el noroeste. Gargantas encaja en ese mapa en miniatura: donde unas calles nombran las cumbres y los pinares, esta nombra los cortes por donde corre el agua. A esta le tocó la parte baja y húmeda del relieve, la del desfiladero. Es una calle breve para un accidente que en la montaña real puede medir kilómetros de pared vertical y agua fría.
Naturaleza Naturaleza origen documentado