Calle Fuente del Saz
Toma su nombre de Fuente el Saz de Jarama, pueblo del nordeste madrileño cuyo topónimo describe un sauce crecido junto a un manantial.
En un barrio dedicado a América, esta calle mira hacia dentro: lleva el nombre de Fuente el Saz de Jarama, municipio situado a unos treinta kilómetros al nordeste de Madrid, en la cuenca media del Jarama. El callejero de Hispanoamérica está lleno de capitales y regiones del otro lado del Atlántico, y entre ellas se cuela un puñado de vías que recuerdan, en cambio, a pueblos de la propia región.
El topónimo guarda una pequeña escena rural. Saz es una forma antigua del castellano para sauce, del latín salice, y el conjunto describe un manantial junto al que creció un sauce de buen porte. Una relación de 1580 ya contaba que al lado de una fuente brotó un árbol grande de esa especie y que alrededor de aquel punto de agua se fue formando el pueblo. La coletilla «de Jarama» se añadió después para distinguirlo de otros lugares de nombre parecido.
El municipio que presta su nombre tiene raíces hondas: las excavaciones han sacado a la luz un poblado de origen celtibérico, aunque el asentamiento estable no se afianzó hasta el siglo XII, durante la repoblación. En el rótulo de Fuente del Saz sobrevive, reducida a dos palabras, aquella fuente con su sauce.