Calle Fray Luis de León
Honra al poeta y fraile agustino Fray Luis de León, voz mayor de la literatura española del siglo XVI.
Lleva nombre de poeta desde el 1 de enero de 1881: Fray Luis de León, agustino, catedrático en Salamanca y una de las plumas mayores del Siglo de Oro. Nació hacia 1527 en Belmonte, en tierras de Cuenca, y muy joven marchó a Salamanca para vestir el hábito y estudiar en su universidad, donde acabaría enseñando.
Su fama debe tanto a los versos como a un episodio sonado. La Inquisición lo encarceló más de cuatro años en Valladolid, acusado de anteponer el texto hebreo del Antiguo Testamento a la Vulgata latina y de traducir el Cantar de los cantares. Cuenta la tradición que, al recuperar su cátedra en 1576, retomó la clase con un «como decíamos ayer», como si aquellos años de prisión no hubieran existido.
De su pluma salió la oda Vida retirada, que celebra la vida apartada del mundanal ruido, entre el huerto, la fuente y el monte. Esa querencia por la naturaleza late en cada estrofa.
La calle, en cambio, tuvo principios bien prosaicos. A finales del siglo XIX apenas estaba trazada entre la Ronda de Atocha y el Paseo de Santa María de la Cabeza, y sus primeras construcciones fueron almacenes de maderas, fieles al carácter industrial que se planeó para todo el barrio.