Calle Fernández de Oviedo
Recuerda a Gonzalo Fernández de Oviedo, cronista de Indias nacido en Madrid y pionero en describir la naturaleza del Nuevo Mundo.
Gonzalo Fernández de Oviedo nació en Madrid en 1478 y murió en Santo Domingo en 1557, tras cruzar el Atlántico una decena de veces. Antes de ese trasiego americano había visto rendirse Granada, había servido en Italia y había tratado de cerca a los hijos de Colón. En 1532 la Corona lo nombró cronista de Indias, y ese cargo lo convirtió en el primer europeo que se propuso inventariar la naturaleza del Nuevo Mundo con ojo de observador.
Su Sumario de la natural historia de las Indias, impreso en Toledo en 1526, fue uno de los primeros textos que describió en castellano la flora y la fauna americanas: el manatí, el armadillo, la iguana, el maíz, el tabaco. La Historia general y natural de las Indias, mucho más extensa, no se editaría completa hasta el siglo XIX. Estudió y nombró especies cuando aún no existían métodos científicos para hacerlo, lo que le ganó un sitio en los orígenes de la biología americana.
Quien más lo entusiasmó fue la piña. Le dedicó páginas enteras tratando de fijar su olor, su sabor y su textura para un lector que jamás la había probado, comparándola con frutas conocidas en España hasta que la descripción se parecía más a un elogio que a un catálogo.
El barrio de Ciudad Jardín agrupa varias calles dedicadas a figuras ligadas a Madrid; esta lleva el apellido del madrileño que enseñó a Europa cómo era una piña.