Calle Estrella Denébola
Nombre tomado de Denébola, la estrella que marca la cola del león en la constelación de Leo.
La calle lleva el nombre de una estrella. Denébola es la segunda más brillante de la constelación de Leo, por detrás de Régulo, y señala el extremo de la figura, donde la cola del león se agita en el cielo. De ahí viene su nombre: del árabe dhanab al-asad, «la cola del león», la misma raíz que comparte con las estrellas llamadas Deneb. Brilla blanca a unos treinta y seis años luz y gira sobre sí misma a gran velocidad, más de cien kilómetros por segundo en su ecuador.
El nombre encaja con su lugar en Madrid. La calle queda en el extremo sur de Delicias, junto al parque Enrique Tierno Galván, donde se levanta el Planetario de la ciudad. Las vías de esa zona se bautizaron mirando al firmamento, y por eso aquí los carteles suenan a carta celeste antes que a santoral o a prócer.
Es una calle corta, de trazado discreto. Quien la recorra de noche y levante la vista en primavera puede buscar a la propia Denébola en lo alto: forma, con Arturo y Spica, el llamado Triángulo de Primavera, uno de esos dibujos que el ojo aprende a reconocer sin telescopio.