Calle Don Justo
Lleva el nombre de un hombre llamado Justo, tratado con el respeto del «Don», sin que se haya conservado constancia de quién fue.
La calle de Don Justo apenas mide unos pasos, en la trama de Nueva España, dentro del antiguo término de Chamartín de la Rosa que Madrid absorbió en 1948. El nombre conserva el tratamiento «Don» seguido del nombre propio masculino Justo, fórmula que en los callejeros antiguos solía señalar a un vecino conocido o al propietario de los terrenos. Quién fue ese Justo no está documentado: ningún registro municipal explica a qué persona honra la placa.
La zona se urbanizó a comienzos del siglo XX como una sucesión de colonias y parcelaciones sobre los antiguos campos al norte de la ciudad. Algunas de aquellas vías tomaron el nombre del dueño del solar o del primer morador, sin que quedara escrito el motivo. La calle de Don Justo parece pertenecer a ese grupo de nombres que perdieron por el camino la memoria de su origen.
Hoy es una vía breve entre edificios de vecinos, con una placa que nombra a un Justo del que solo se sabe que alguien, alguna vez, lo trató de Don.