Calle del Yelmo
Lleva el nombre de la pieza de armadura que cubría la cabeza del guerrero medieval, sin que se haya documentado por qué se eligió para esta vía.
Un yelmo es la pieza de la armadura que protegía la cabeza y el rostro del guerrero. Empezó como casco de caballería, ganó nasal, después visera abatible y un remate para desviar los golpes de espada. Cubierto de hierro de la coronilla a la nuca, valía tanto como defensa como insignia de rango: el yelmo coronado distinguía al noble del soldado raso.
La palabra arrastra una de las escenas más recordadas de la lengua. En el Quijote, el hidalgo confunde la bacía de latón de un barbero con el legendario yelmo de Mambrino, casco encantado que volvía invulnerable a quien lo llevaba. Ataca, conquista el trofeo y se lo cala buscando en vano la visera. La bacía pasó a la historia como «baciyelmo».
La Calle del Yelmo es una vía corta de Ciudad Jardín, en Chamartín. No se ha conservado constancia del motivo por el que el callejero escogió este nombre, más allá de su sentido literal.