Calle del Trébol
Lleva el nombre del trébol, una más de las plantas que bautizan las calles de Valdeacederas.
El trébol llegó al callejero por necesidad administrativa. Cuando Madrid absorbió el municipio de Chamartín de la Rosa a mediados del siglo XX, hubo que deshacer los nombres repetidos, y la salida fue sembrar de plantas buena parte de Valdeacederas. Así nacieron, una junto a otra, vías como Azucenas, Margaritas o Magnolia, y entre ellas esta Calle del Trébol. No se ha conservado por qué le tocó el trébol y no otra planta del herbario.
El trébol cabe entero en sus poco más de cien metros. La calle arranca desde Marqués de Viana y en un tramo se estrecha hasta convertirse en un pasaje con escalones, una de esas pendientes imposibles del barrio, antes de abrirse hacia Azucenas. Quien la sube va pasando, literalmente, de un trébol a una azucena.