Calle del Recodo

Ópera·Palacio

El nombre procede directamente de la forma del trazado: la calle describe un ángulo recto, un recodo. No remite a persona, institución ni devoción alguna. La denominación se fija en el siglo XVIII como descriptor topográfico puro y se mantiene sin variación hasta hoy.

La Calle del Recodo esconde su origen en la propia palabra que la nombra: un recodo, ese quiebro brusco que da un camino. La vía dobla en escuadra por la trasera de una sola manzana, encajada entre la Calle de la Flor Baja y la Calle de Isabel la Católica, en el barrio de Palacio. Desde el siglo XVIII alguien apartó este terreno para abrir un paso por detrás, y el ángulo que dibujó le puso el nombre. No tiene números: quedó como un sobrante del parcelario. Nunca llegó a tener tiendas ni portales que abrieran a la calle, y pronto empezó a dar problemas. En 1866 los vecinos pedían más vigilancia porque los muchachos encendían hogueras; la prensa de 1879 ya lo describe convertido en vertedero de inmundicias. Mesonero Romanos lo recogió entre los nombres que le parecían raros, y Pedro de Répide lo citó como ejemplo de vía que debe su nombre a su pura forma física. Hoy sobrevive como un callejón por el que apenas pasa nadie.
En 1879 la prensa madrileña recogió que el callejón se había convertido en «depósito de inmundicias y escenario de obras pornográficas», situación que los vecinos llevaban denunciando desde al menos 1866 sin que el Ayuntamiento remediara el problema.

Sus nombres

  • Trazado sin nombre documentadoHasta c. 1761
  • Calle del RecodoSiglo XVIII — 1848 (primera documentación cartográfica)
  • Calle del Recodo (nombre vigente)1848 — actualidad
Descriptivos Forma y trazado origen disputado
Ver fuentes (6)

Cruces y bocacalles