Calle del Naranjo
Lleva el nombre del naranjo, el árbol frutal, desde que en 1948 sustituyó al de un marino de la Guerra de África.
El naranjo que da nombre a esta calle es el árbol frutal del azahar y el fruto dorado, aunque no siempre se llamó así. Hasta mediados del siglo XX la vía honraba a Juan Bautista Topete, marino que combatió en la Guerra de África de 1860, el episodio bélico del que brotó todo el barrio. Las primeras casas de Tetuán nacieron junto al campamento que el ejército levantó al norte de Madrid, y sus calles se bautizaron con los generales y las batallas de aquella campaña marroquí.
El cambio llegó en 1948, cuando Tetuán dejó de pertenecer a Chamartín de la Rosa y se anexionó a Madrid. La capital ya tenía sus propias calles dedicadas a los héroes africanos, y al unir los dos callejeros aparecieron nombres repetidos. Para deshacer el enredo, el ayuntamiento rebautizó decenas de vías tetuanenses con nombres de árboles y flores. Así Topete pasó a ser Naranjo, igual que la vecina Serrano se convirtió en Araucaria.
Por qué tocó precisamente el naranjo y no otro frutal es algo que no ha quedado documentado: fue una elección dentro de una tanda botánica pensada para evitar confusiones, no para celebrar ningún huerto. El azahar quedó en el rótulo y el marino desapareció del callejero de Berruguete.